REFLEJOS EN UN OJO DORADO
CARSON MCCULLERS
TRADUCCIÓN: MARÍA CAMPUZANO
EDITORIAL SEIX BARRAL
SINOPSIS
En el ambiente enclaustrado de una base militar, un islote aparte en el mundo, un precipitado de tensiones internas entre distintos personajes que habitan ese entorno asfixiante desemboca en una muerte violenta.
Carson McCullers escandalizó a la opinión pública americana con Reflejos de un ojo dorado, abordando, en esta su segunda novela, temas como la homosexualidad, la infidelidad o la desolación en el contexto de una intachable institución del ejército americano durante la década de los treinta.
La prosa rabiosamente lúcida que recorre la novela convierte esta obra brutal en mucho más que la historia de un crimen: es un microcosmos, el espejo de los fantasmas interiores que pueblan la mente de los personajes de Carson McCullers, y una de las más acabadas muestras del arte de esta escritora excepcional. Un título esencial de la narrativa norteamericana contemporánea.
Este es el año de Carson McCullers, escritora estadounidense, por cumplirse el pasado mes de febrero el centenario de su nacimiento, y en septiembre el cincuenta aniversario del fallecimiento. Por ello la Editorial Seix Barral, a lo largo del año, reedita toda su obra con ilustraciones de Sara Morante en sus portadas. Y es que McCullers es una autora a tener en cuenta, una de las grandes voces norteamericanas que no pueden apagarse.
El año pasado descubrí a esta autora con "La balada del café triste" y espero este año seguir con el resto de sus obras. "Reflejos en un ojo dorado" es una novela corta muy McCullers con su atmósfera asfixiante, personajes atormentados, traumas infantiles y finales muy tristes.
En una aislada base militar encontramos a un grupo de personajes de lo más atormentados, encerrados en cuerpos enfermos y víctimas de su pasado. Por una parte el soldado Ellgee Williams, un joven silencioso que no tiene amigos, ni fuma ni bebe, ni se relaciona con mujeres. Por otra el capitán Penderton, solitario y desconcertado con su condición sexual, y su mujer Leonora que es una señora aparentemente fuerte y poco lista. Y finalmente el matrimonio formado por el comandante Morris y Alice, una mujer desquiciada.
Lo esencial de la novela es el triángulo amoroso que une a varios de los protagonistas. El comandante Morris y Leonora son amantes, hecho que no pasa desapercibido por sus respectivas parejas. Alice desde la muerte de su hija y el descubrimiento de la infidelidad de su marido vive encerrada en la locura, cobrando lucidez cuando tiene a su lado a su criado filipino. Y el soldado Williams, cuidador de las cuadras y del caballo de la señora Penderton, se obsesionará con Leonora hasta el punto de seguirla por las noches. La locura, la maldad y los problemas personales crean una atmósfera muy oscura que nos lleva a un final sangriento y esperado. Es imposible convivir en una claustrofóbica base militar con tantos frentes abiertos.
Carson McCullers fue una gran pionera al arriesgarse con sus novelas a introducir el tema de la homosexualidad y el adulterio. "Reflejos en un ojo dorado" es un buen ejemplo y una obra cargada de crueldad. Ninguno de los protagonistas se salva, todos ellos son tan duros y raros que es difícil congeniar con ellos. La base militar en Georgia y los personajes se nos quedan lejanos y por eso la historia se nos presenta casi como irreal. Es por ello que me gustó más "La balada del café triste", pero igualmente es un placer leer la prosa breve y concisa de esta mujer. La brevedad de dar prioridad a los tormentos mentales y las relaciones, sin profundizar en ellas e insinuando lo esencial, para dejar atrás los crímenes. Y sufriendo con algunas escenas crueles difíciles de olvidar, que duelen solo de leerlas.
"Reflejos de un ojo dorado" es una negrísima y cruel novela que busca aislar la soledad y dar paso al atrevimiento. Ese galopar a pelo y sin riendas buscando la belleza del caballo en plena libertad.
#YincanaCriminal: La acción transcurre en cualquier continente, excepto el europeo.



