jueves, 24 de febrero de 2022

Muerte en Estambul. Petros Márkaris

 MUERTE EN ESTAMBUL 

PETROS MÁRKARIS 

TRADUCCIÓN: ERSI MARINA SAMARÁ SPILIOTOPULU 

EDITORIAL: TUSQUETS EDITORES 

PÁGINAS: 240 PÁGINAS 



SINOPSIS

El comisario Jaritos , con la colaboración del comisario turco Murat, tratará de resolver un caso criminal con el trasfondo de viejos conflictos étnicos y territoriales.

Tras la boda de su hija Katerina, el comisario Kostas Jaritos decide tomarse unos días de descanso y viajar con Adriani, su temperamental mujer, a Estambul, ciudad estrechamente relacionada con la historia de Grecia. Así pues, mezclado con cientos de turistas, Jaritos se lanza a admirar iglesias, mezquitas y palacios mientras degusta la gastronomía del lugar y discute no sólo con su mujer sino también con los miembros del grupo 

Kostas Jaritos es el famoso comisario creado por Petros Markáris. Normalmente sus investigaciones transcurren en Atenas, pero esta vez el deber lo pilla de vacaciones. Hay trabajos que no se pueden postergar, como es una investigación criminal. Aunque para ser claros, fue un alivio para Jaritos el colaborar con la policía turca.

Muerte en Estambul es la quinta novela de la saga. Siempre es recomendable leerlas en orden, pero en concreto con esta no tuve ningún problema para seguir la trama. Es más, hace unos años leí otras de sus novelas pertenecientes a su trilogía de la crisis y son posteriores. La que os recomiendo hoy es mucho más ligera y entretenida.

Katharina, la hija de Kostas y Adriani, acaba de casarse por lo civil. Lo que no ha terminado de gustar ni a sus padres ni a sus suegros, que al ser más conservadores deseaban ver a su hija vestida de blanco y en el altar. Para olvidar un poco el tema, Jaritos y su mujer viajan hasta Estambul en un viaje organizado. Lo que iba a ser un viaje placentero cambia de rumbo a los pocos días. Jaritos es un hombre solitario, poco dado a ir en manada y no deja de tener encontronazos con su mujer y el resto del grupo. No tiene paciencia para observar los edificios, prestar atención al guía y escuchar las incongruencias de los visitantes. Lo mejor que le podía pasar era que alguien lo reconociese y le pidiese ayuda para encontrar a una mujer. Mientras colabora con Murat y la policía turca, que al inicio lo miran con recelo, su mujer no para de ir de compras y visitar lugares.

María Jambu, es una nonagenaria, que viajaba desde Atenas hasta Estambul y se le ha perdido la pista. Una vez ponen la denuncia e intentan contactar con el hermano descubren que ha sido asesinado. Todo apunta que lo han envenenado y a partir de aquí van apareciendo cadáveres en un ajuste de cuentas. Hay vivencias dolorosas que nunca se olvidan, con el paso de los años parecen dormidas hasta que como un volcán despiertan y explotan.

La novela cuenta con una trama sencilla, tampoco se puede esperar gran sofisticación en los asesinatos, ni un gran final. No hay fuerza bruta ni escenas escabrosas que es lo que encontramos en las novelas nórdicas. El valor de esta obra lo encontramos en lo personal y en los conflictos históricos. Por una parte la relación de Jaritos con su mujer, la relación paternofilial y la conciliación laboral. Por otra, no es casualidad que el comisario abandone, por unos días, su querida Atenas. La intención es narrar los problemas de convivencia entre turcos, armenios y griegos. Un conflicto que viene de hace años y que todavía bombea con fuerza, en la sangre, del ardor y el rencor. Tras el éxodo masivo, en 1955, la minoría de griegos que siguen en Estambul sienten la presión de los turcos.

Otro logro es la ambientación, donde recorremos Estambul maravillados por el olor a especias, el colorido país y sus mezquitas y edificios emblemáticos. Por una parte describe el gran atractivo turístico y por otra la masificación que acarrea el chorro incesante de visitantes. La verdad que Márkaris dibuja estupendamente los territorios que tan bien conoce. Y al constar de capítulos cortos llegamos al final sin darnos cuenta.

El título parece un homenaje a Agatha Christie, pero todo es una estrategia de marketing, porque el original no tiene nada que ver. Lo que importa es que la novela la traduzcan y la editen correctamente. 

Muerte en Estambul es un viaje muy entretenido para descubrir las múltiples similitudes que pueden existir entre países a pesar de los conflictos. 



Esta reseña participa en el Reto escenarios de novela negra. Nivel Literocultureta  que transcurre en la ciudad europea de la cultura: Estambul.

domingo, 13 de febrero de 2022

Reto escenarios de novela negra

 


El año pasado recorrimos el mundo con la Yincana Criminal y este año viajamos por él a través del reto Escenarios de Novela negra. A Ana Kayena no le falta imaginación a la hora de engrescarnos en retos diversos y divertidos con los que disfrutar del género negro. Quedé muy lejos de completar la yincana, pero me alegro de participar al motivarme a leer libros específicos y a publicar alguna reseña. Por ello, me apunto nuevamente para intentar completar la vuelta al mundo y darle un poco de vidilla, aunque sea sangrienta, al blog 

Cada uno decide el nivel hasta donde quiera llegar, pudiendo subir unos pocos escalones o llegar hasta la cima. Las normas a cumplir son las siguientes:

1- Vale cualquier libro reseñado desde el primer día del año . Y el reto finaliza el 31 de diciembre de 2022.

2- Seguir el blog Negro sobre blanco, llevarte el banner, publicar una entrada de participación y compartir la iniciativa en redes.

3- En todas las novelas reseñadas se ha de haber cometido un asesinato o delito de sangre.

4- Una novela no puede incluirse en más de un apartado. Ni se puede repetir una misma ciudad.

5- Hay cinco categorías para elegir la que más encaje con nuestros  propósitos lectores. O para ir más allá e intentar completar todo el recorrido.

6- Al finalizar el reto realizará un sorteo entre todos los que lo completen.


1- Nivel"LiteViajero casual".

El lector casual sería aquel que lee un libro sin tener una idea previa de su contenido , tampoco conoce a su autor  o por ser una recomendación. Lecturas que se abordan a ciegas y sorprenden.

  1-

  2-

  3-

Si reseñas tres títulos más, serás LiteViajero CasualPlus.


2- Nivel "LiteMochilero".

Reseñar novelas que hayan sido publicadas en edición de bolsillo.

  1- 

  2-

  3- 

Si reseñas tres novelas más, serás LiteMochileroPlus.


3- Nivel "LiteIntrépito".

Reseñar tres novelas ambientadas en barrios marginales.

  1-

  2-

  3- 


4- Nivel "LiteTrotamundos".

Para conocer diferentes culturas hay que viajar por todos los continentes y reseñar cinco novelas que se desarrollen en cada uno de ellos.

  1- Los nombres prestados. Alexis Ravelo. (Europa) Nidocuervo (localidad ficticia)

  2-

  3-

  4-

  5-

Si reseñas cinco títulos más, cada uno de los continentes, te convertirás en LiteTrotamundosPlus.

5- Nivel "LiteCultureta".

Reseñar cinco novelas que transcurran en cinco ciudades europeas de la cultura.

  1- Muerte en Estambul. Petros Márkaris. (Estambul)

  2- Las marismas. Arnaldur Indridason. (Reikiavik)

  3- El manuscrito de piedra. Luis García Jambrina. (Salamanca)

  4- Sobreviviendo. Arantza Portabales (Santiago de Compostela)

  5-


Con cinco reseñas más te conviertes en LiteCulturetaPlus.


A continuación dejo la tabla resumen con las lecturas de temática negra o policial. 


CASUALMochileroIntrépidoTrotamundosCulLtureta
RESEÑA
RESEÑARESEÑANidocuervo (Europa)
Estambul
RESEÑARESEÑARESEÑARESEÑAReikiavik
RESEÑARESEÑARESEÑARESEÑASalamanca
RESEÑA PLUSRESEÑA PLUSRESEÑA PLUSRESEÑARESEÑA
RESEÑA PLUSRESEÑA PLUSRESEÑA PLUSRESEÑARESEÑA
RESEÑA PLUSRESEÑA PLUSRESEÑA PLUSRESEÑA PLUSRESEÑA PLUS
...RESEÑA PLUSRESEÑA PLUS
...RESEÑA PLUSRESEÑA PLUS
...RESEÑA PLUSRESEÑA PLUS
...RESEÑA PLUSRESEÑA PLUS


viernes, 4 de febrero de 2022

Hierro fumando. Jesús Marchamalo

 HIERRO FUMANDO 

JESÚS MARCHAMALO 

ILUSTRACIÓN: ANTONIO SANTOS 

NÓRDICA LIBROS 

56 PÁGINAS  



SINOPSIS

Jesús Marchamalo y Antonio Santos nos traen un nuevo volumen de las biografías que dedican a sus escritores y escritoras más queridos. «Bajaba cada mañana a escribir a un bar, debajo de su casa, de azulejos marrones, La Moderna. Se sentaba frente a la barra en una silla de escay rojo y patas niqueladas, al lado de una máquina tragaperras, modelo Santa Fe, que emitía una constelación de campanillas –¡tling¡, ¡tling!, ¡tling!–tentadora, ruidosa y bullangera. Le traían sin preguntar, un chinchón seco un poco aguado, en copa, y se encendía un pitillo: un Ducados que acababa convertido en humo espeso, acogedor como la niebla, opaco, y que le acabaría quemando los pulmones».


En abril es el centenario del nacimiento del poeta José Hierro. Por ello, Jesús Marchamalo y el ilustrador Antonio Santos le dedican esta nueva minibiografía como homenaje. Para ayudar a recordar a su persona y especialmente a su obra. 

Hierro nació en Madrid y a los pocos años la familia se trasladó a Santander. En sus primeros versos encontramos recuerdos, muy dolorosos, por la influencia de la guerra que lo llevó hasta la cárcel al ser detenido y acusado de pertenecer a una red clandestina de ayuda y socorro a los presos. Entre rejas aprovechó para escribir poemas influenciado por autores como Dickens, Darío, Dostoievski y su amigo Juan Ramón Jiménez.





José Hierro era un escritor de costumbres. Cada día escribía desde el bar, sentado frente a la barra donde le servían siempre lo mismo. Su figura confusa con el humo del Ducados daba un aire misterioso y gótico a ese señor escribiendo que casi formaba parte del mobiliario. Tuvo una vida intensa donde sacaba tiempo para la familia, la escritura, los amigos y el viñedo además de tener un buen cargo en la Editora Nacional.

Su gran adicción fue el tabaco, el cual no dejó en ningún momento a pesar de las recomendaciones médicas. Parece anecdótico, pero con una bombona de oxígeno se le seguía viendo sujetando un cigarrillo.

Sus versos consiguieron los mejores premios literarios españoles: el Príncipe de Asturias, el Nacional de las letras y el Cervantes. Llegando a ser elegido miembro de la Real Academia. Alguien con todos estos reconocimientos merece ser más conocido y que se hable más de sus publicaciones. Es una lastima tener que llegar a un centenario, sea de nacimiento o defunción, para recuperar su legado. 

Hierro conocía de primera mano la poca concurrencia que acaparan los actos de presentación literaria. Y más cuando se trata de un poemario, por ello cargaba rotuladores de colores o acuarelas para dejar constancia de una dedicatoria bien personalizada a sus lectores. Esta dedicación y agradeciendo es algo característico en Jesús Marchamalo, autor de esta biografía. En sus firmas es normal verlo dibujar sombreros con sus acuarelas o regalar chapas o cerezas. Gestos muy bonitos con sus lectores. Yo guardo con mucho cariño mi ejemplar de "Tocar los libros" firmado.

Marchamalo y Santos forman un gran equipo para Nórdica. Sus biografías ilustradas son un trampolín maravilloso para conocer breves pinceladas de la trayectoria de autores y saltar a las profundidades de sus obras. Anteriormente leí "Delibes en bicicleta" y "Virginia Woolf, las olas" y son pequeñas obras de coleccionista. No serán los últimos en aparecer por aquí.