EL HOMBRE QUE ARREGLABA LAS BICICLETAS
ÁNGEL GIL CHEZA
EDITORIAL SUMA DE LETRAS
256 PÁGINAS
SINOPSIS
El testamento de un escritor de novela negra empuja a su viuda, a su hija y a una antigua novia irlandesa -a la que abandonó años atrás sin explicación alguna- a convivir un verano en su casa de la playa junto a un taller de bicicletas en la costa mediterránea.
Hay novelas que no se pueden contar, ni tan sólo describir, porque sería como explicar un beso antes de darlo. El hombre que arreglaba las bicicletas es un verano en algún lugar de nuestro imaginario.
Ángel Gil Cheza consigue contagiarnos su particular modo de ver el mundo; un lugar en el que se escucha cada palabra, se atiende a cada gesto, y donde cada momento que compartimos con alguien cuenta.
Hace unas semanas Laky propuso la lectura conjunta y simultanea de "El hombre que arreglaba las bicicletas". Era la oportunidad de rescatar la novela de los estantes virtuales del lector y compartir impresiones con el resto de lectores. Cada novela es un mundo, cada lector otro y a pesar de tener muchos de mis ingredientes favoritos para convertirse en una exquisita lectura, no me ha llegado como esperaba. En todo rebaño hay una oveja negra, yo soy la lectora negra de la lectura conjunta.
Al fallecer Artur Font, un escritor de novela negra, se reunen su esposa e hija con el abogado para que el notario lea el testamento. Una de las voluntades de Artur era que no se leyera sin estar presentes todos los herederos y falta Enda Berger, una antigua novia. Empieza la búsqueda de la chica, de la que tan sólo conocen el nombre y poco más, pero al final la encuentran y viaja a España. Nadie entiende porque a Enda Berger le deja la casita de la playa, un taller de bicicletas.
Nos encontramos con una novela de sentimientos, de búsqueda de la verdad, de secretos del pasado, de dos personas que amaban un mismo hombre, de lo mucho que se nos escapa la realidad y los motivos por los que uno sigue un camino u otro en la vida. Una novela que remueve, que nos hace pensar en lo que tenemos, en lo que perdimos y en cómo sería nuestra vida si las decisiones tomadas fuesen otras. Es difícil saber como sería el cauce del río, las circunstancias son las que mandan y depende de las situaciones actuamos de una manera u otra, a veces de forma contraria a lo que teníamos previsto en nuestra mente. En esta novela las dos mujeres intentan recuperar el pasado y conocer la historia de la otra para unir las piezas del puzzle. Noelia quiere descubrir quién es esa mujer que ocupaba el corazón de su marido, por otra parte Enda quiere profundizar en los motivos por los que él la abandonó.
Son varias las cosas que no han terminado de gustarme de la novela:
1º No entiendo el que una vez leído el testamento las tres mujeres pasen el verano juntas. A Noelia no le cae bien Enda, es normal al saber que su marido tuvo una novia, quizás una amante desconocida para ella, pero no que vivan bajo el mismo techo. Las dos van en busca de la verdad, pero me parece poco creíble. Es como decir si no puedes con el enemigo, únete a él.
2º Me sobra la hija de Noelia y de Artur, para mí no tiene demasiado sentido su historia, es como un añadido que no sirve para nada. Su madre no se ha preocupado nunca de ella, ahora quiere ejercer de madre y padre, algo imposible cuando no tienen ninguna relación. La niña vive en su mundo y lo único que da juego a la novela es que se llama Enda igual que la irlandesa.
3º No me ha gustado la forma ni el tono al narrar las escenas de sexo. No es una novela erótica pero hay escenas como es normal en toda historia de amor. La novela transcurre la mayor parte cerca de València, en el mediterráneo, y la musicalidad de las olas y la brisa marina nos invaden para sentir la delicadeza de los sentimientos. Toda esa tranquilidad y poesía se rompe con las historias del pasado al narrar las relaciones sexuales con poco tacto y con un lenguaje demasiado vulgar, lo mismo ocurre en la actualidad con las vivencias de la hija. Son notas discordantes que rompen la magia poética y nostálgica de la narración.
No conseguí empatizar con ninguna de las tres y así es más difícil adentrarse en la historia. Tan sólo es mi opinión, al resto de lectores sí les ha gustado mucho. Es un relato breve que se lee de forma ágil y que engancha, construido con capítulos muy cortos. El inicio es un tanto desconcertante, pero una vez conocemos el porque de ello el resto se lee de un tirón. Sin darnos cuenta nos sumergimos en un hilo de secretos y emociones.























