martes, 24 de marzo de 2020

El vestido azul. Michèle Desbordes


EL VESTIDO AZUL
MICHÈLE DESBORDES
TRADUCCIÓN: DAVID M. COPÉ
EDITORIAL PERIFÉRICA
152 PÁGINAS




SINOPSIS

Una anciana sentada en un jardín espera. Treinta años. En el jardín del manicomio de Montdevergues. La mujer es Camille Claudel, a quien muchos sólo recuerdan por ser la amante del escultor Rodin, aunque ella misma era una artista magnífica. Pasado y presente se mezclan, con una prosa portentosa y unas descripciones bellísimas, en esta novela que cuenta una época (finales del siglo XIX y comienzos eel XX) y una vida de manera ejemplar. No es la enfermedad de Camille, esa locura de amor, ni el estudio del entorno familiar, lo que interesan a Desbordes, sino lo que no había sido dicho hasta ahora... No hay anécdota o juicio en su novela.
Con esta historia ferviente, el lenguaje alcanza la excelencia para contarnos la tragedia «tranquila» de habitar los límites de uno mismo. Desbordes indaga, literaria y emocionalmente, en los interiores del alma femenina, de un alma arrastrada por la belleza, de un alma despojada de toda esperanza y aun así llena de esperanza. No cabe decirlo de otro modo: un libro poderoso.

Hay libros que por su temática pueden ser más cercanos de lo que pensamos al decidir leerlos. Y con este me pasó. Es el segundo libro que leo durante este confinamiento y casualmente Camille Claudel pasó los treinta últimos años de su vida encerrada en un manicomio. Nos quejamos de estar encerrados en casa con todas las comodidades posibles y esto no es una guerra, ni un abandono. Tan solo un respiro para acabar con el virus mortal que nos rodea. Y está en nuestras manos el ser responsables y no salir de casa durante unas semanas.

Desbordes ha escrito una novela bellísima para recuperar la figura de Camilla Claudel. Y eso que la historia es muy triste, pero su maravillosa pluma consigue enamorarnos. Camille es una de las muchas mujeres que fueron silenciadas y que siempre se las relaciona a la sombra de alguien. Más que escultora  a Camilla la conocemos por ser la amante de Rodin.

Camille consigue que la familia abandone Villeneuve para instalarse en París y poder estudiar escultura en las academias y talleres. Era su pasión y desde jovencita demostró dotes para moldear la arcilla. Lo que no lleva nada bien su madre es que solamente se dedique al arte y abandone las tareas propias de una chica, el mantener la casa es un trabajo de mujeres. Este es el punto donde se rompe la harmonía familiar. Y ese vacío lo compensa pasando el día en el taller, aprendiendo y admirando a su maestro. Ello desemboca en un enamoramiento a escondidas cuando ella cuenta con diecinueve años y hay una diferencia entre ambos de más de veinte.

Mientras dura esa relación entre amantes, Rodin cada vez es más conocido y admirado por sus obras. Obras que a día de hoy no sabemos quién realizó de los dos, ella no las firmaba y se pasaba el día dibujando y dando forma a bustos. Parece ser que tenían ideas similares y ella se amoldó muy bien a las peticiones del maestro. Alumna sumisa que perdió la cabeza por amor.

Una vez rompen la relación ella se recluye en su taller junto a los gatos, pero pronto la ira puede con ella. No sale del taller más que para ir a mendigar algún resto de comida, no se asea y vive dentro de una pocilga. Crea obras y luego las rompe a martillazos. Así hasta que el hermano manda a varias personas a por ella y la encierran en un manicomio. Ni siquiera dan la cara y la acompañan, directamente la abandonan a su suerte, como si de una rata de cloaca se tratase.

Treinta años pasa encerrada, primero en un manicomio y luego es trasladada a otro. Treinta años esperando al hermano, al que le unía un gran amor fraternal, recordando sus paseos por la playa juntos y escribiendo cartas a la familia reclamando su libertad. Sus días transcurren entre largos pasillos y sentada en una silla revisando sus cuadernos mientras ve acercarse el día de su marcha, pero siempre pensando en una posible visita. En tantos años sobran los dedos de una mano para contar las veces que recibe compañía y puede salir del centro. Una manera cruel de silenciar a una gran mujer, mientras su hermano Paul adquiere fama con sus obras literarias y su trabajo. La relación con Rodin la dejó tocada y la familia la hundió.

El vestido azul no es una obra biográfica, es una montaña rusa que da vueltas sin parar para intentar descifrar lo que pensaba Camille Claudel. Un vaivén de sensaciones tristes, dolorosas y solitarias que mueven la mente de una mujer que ve los días pasar a través de unos ojos azules que se apagan día a día. Una novela con frases eternas y en muchos casos repetitivas que representan perfectamente la desesperación de la monotonía en una cabeza desorientada.

Desbordes escribe un relato poético y bello para narrar la desgraciada vida de Camilla y con ello trata de recuperar a una artista que sepultaron bajo tierra, por ser mujer y para favorecer a los dos hombres de su vida: Paul Claudel y Auguste Rodin. Así como ella moldeaba la arcilla para esculpir una gran obra, la autora juega con las palabras para escribir este relato y poder manipular al lector a base de sentimientos. Los sucesos no son lo más importante, lo esencial son las emociones, la mirada perdida y los gritos de libertad que solo escuchan de vuelta a su propio eco.

Una novela muy recomendable sobre el posible testimonio de una mujer a la que cortaron las alas, apagaron su voz y borraron su nombre por enfermar por culpa de amor.

viernes, 20 de marzo de 2020

El acontecimiento. Annie Ernaux

EL ACONTECIMIENTO
ANNIE ERNAUX
TRADUCCIÓN: MERCEDES Y BERTA CORRAL
TUSQUETS EDITORES
120 PÁGINAS


SINOPSIS

En octubre de 1963, una joven Annie Ernaux, estudiante de filología en la ciudad de Ruán, descubre que está embarazada. Desde el primer momento tiene la certeza de que no quiere (ni debe) tener esa criatura no deseada. En una sociedad en la que se penaliza el aborto con prisión y multa, Annie Ernaux se encuentra sola; hasta su pareja se desentiende del asunto. Después de visitar a varios médicos que cierran los ojos ante su problema, y de intentar pedir ayuda entre sus conocidos y amigos, consigue que una mujer que ha pasado por la misma situación le dé la dirección de una "abortera" en París e incluso le preste la enorme suma de dinero que necesita. Annie Ernaux no sólo se encuentra desamparada, sino que llega a sentirse discriminada frente a una sociedad que le vuelve la espalda y le obliga a afrontar sola el profundo horror y dolor de un aborto clandestino.


Tardé en leer a Annie Ernaux. Autora que me conquistó con "No he salido de mi noche", donde utiliza una narrativa potente y directa para hablar del sufrimiento a causa de la degeneración de su madre por culpa del alzheimer. Y es que esta autora utiliza la escritura para dar a conocer momentos clave de su vida, donde en todas sus obras aporta ese toque autobiográfico que tan cercano es para los lectores.

El año pasado tuve la suerte de conocer a Annie Ernaux en Las Jornadas Literarias de Formentor, donde se le entregó el Premio Formentor de las Letras. Quedé impresionada por su fortaleza y su labia al escucharla recitar el discurso de galardonada. Mujer humilde y simpática que se ganó el cariño de todos los allí presentes.

En esta obra, la escritora francesa, cuenta su decisión de abortar, y a ello lo llama el acontecimiento. En ningún momento menciona embarazo, estado de buena esperanza, ni nada por el estilo. Para ella quedarse embarazada fue lo peor que pudo pasarle y es por ello que aprovecha este relato para contar todos los problemas que  tuvo para deshacerse de ese ser no deseado. Y es que el aborto, en París y en esa época  estaba prohibido y las consecuencias  podían ser ir a prisión.

"A un lado estaban las otras chicas, con sus vientres vacíos, y al otro me encontraba yo."

En octubre de 1967 Annie es una jovencita universitaria de 23 años. No le baja la regla y cada noche escribe en su agenda: Nada. Así pasan los días hasta que decide acudir a un ginecólogo para confirmar que dentro de ella hay un pequeño ser dispuesto a crecer, mientras su chico no quiere saber nada de ella, y ella solo desea la desaparición de ese engendro. Necesita echarlo fuera y no sabe como afrontarlo, porque no tiene en quien confiar y además abortar es pecado.

Annie no quiere que este acontecimiento marque su juventud ni su prometedora carrera universitaria. Lo que no sabe es que la marcará de por vida. Y no es hasta muchos años después, que desde la escritura consigue coger aire para echar la vista atrás y hacer memoria. No es nada fácil hablar de este acontecimiento en el que se jugó mucho y pudo costarle la vida. Ella lo sabía y  aún así utilizó medios poco ortodoxos que pueden provocar problemas y hacer que el cuerpo no se recupere de las heridas.

El acontecimiento es un episodio desagradable y desesperante en la juventud de Annie. Semanas oscuras y solitarias en las que cuenta con el apoyo de pocas personas. Un sufrimiento mental e interno por intentar manipular el feto sin métodos hospitalarios.

Una novela que deja mal sabor de boca por el tema amargo y delicado que toca, por la falta de apoyo y por las huellas que deja. Temática que nos lleva a preguntarnos muchas cosas sobre el aborto, un tema todavía bastante silenciado a día de hoy. 

Los temas que Annie plantea en sus novelas son espinosos, dolorosos y muy necesarios para entender que no todo el mundo lo tiene fácil en esta vida. Falta entendimiento y apoyo para conseguir empatizar con las decisiones de cada uno. Por ello, Ernaux, recolecta los pedazos de su vida y los sana con su publicación. 

El acontecimiento es un relato durísimo  que impacta y deja mal cuerpo a ratos. Quizás no sea el mejor libro para descubrir a la autora pero sí muy recomendable a sus lectores.

Yo leí la primera edición publicada por Tusquets, si alguien lo busca ahora tiene una nueva portada.





miércoles, 4 de marzo de 2020

La falsa amante. Honoré de Balzac

LA FALSA AMANTE
HONORÉ DE BALZAC
TRADUCCIÓN: JOSÉ RAMÓN MONREAL
125 PAGINAS



SINOPSIS


El matrimonio formado por Clémentine du Rouvre, una bella heredera parisina, y Adam Mitgislas, un noble tan feo como elegante, vive momentos de éxito y bienestar. Sin embargo, la buena administración del patrimonio conyugal se debe, según descubre la esposa, al mejor amigo de su marido, Tadeusz Paz, un atractivo aristócrata polaco. El joven Tadeusz está enamorado secretamente de Clémentine, pero de ningún modo quisiera traicionar a su mejor amigo. Y como tampoco quiere herir los sentimientos de ella, decide inventarse una falsa amante para justificar su fingida indiferencia ante Clémentine.


Con "La falsa amante" estreno el casillero de reseñas para el reto "Todos los clásicos grandes y pequeños" organizado por Las Inquilinas de Netherfield. ¡Y cuánto estoy disfrutando con los clásicos! Tanto que en estos momentos solo me apetece leerlos a ellos. No por la obsesión de completar el reto, eso es lo de menos, es más, pocos años conseguí terminar con éxito otros en los que participaba. Más bien por el hecho de leer obras que llevaban tiempo esperando, releyendo novelas y descubriendo otras. Y el estreno es por partida triple al leer a Bálzac por primera vez y por reseñar un libro de la Colección Pequeños Placeres de Ediciones Invisibles. Los que me siguen en Instagram y Twitter ya conocen mi enamoramiento por estos caramelitos literarios. Compré "El reino de las mujeres" y es como comer pipas, no puedes parar.

Al francés Honoré de Balzac enseguida lo relacionamos con su famosa Comedia Humana. Una de las obras más extensas que conocemos y acercarse a ella más que miedo provoca vértigo. Por tanto, lo mejor es leer relatos sueltos para captar su esencia y después decidir si leerla entera o no, antes de provocar una indigestión literaria.

Balzac escribió más de noventa obras en apenas medio siglo. Una vida muy intensa tanto artísticamente como en lo personal. La falsa amante es una novela corta que forma parte de La Comedia Humana, y la encontramos en el apartado "Escenas de la vida privada".

La misma sinopsis describe a grandes rasgos lo que encontramos en este breve relato, obviando el sorprendente final para no soltar ningún spoiler. Adam Mitgilas es un noble polaco, vividor, que contra pronóstico consigue conquistar a la heredera Clémentine du Rouvre. Después de un largo viaje de novios por varios países la condesa interroga al marido sobre el misterioso personaje que se encarga del patrimonio y de mantener la casa a punto. El capitán, Tadeusz Paz, es un gran amigo de Adam al que debe el rescatarlo de los prusianos.

Tadeusz es un personaje único y misterioso que está enamorado de Clémentine, la ama en silencio para no hacer daño a su mejor amigo, y para no ofenderla a ella. Por eso se inventa una amante y así defiende sus ausencias. Un joven con mil batallas a sus espaldas, tanto en el terreno bélico como sentimental.

Honoré de Balzac es considerado el representante de la novela realista del siglo XIX, por su interés en plasmar todos los detalles de la sociedad francesa. Rasgos tanto psicológicos como cotidianos para que el lector sienta cerca la época narrada. Y aunque nos pilla lejos el año 1835 y siguientes, hay situaciones que, por desgracia, permanecen intactas.

Balzac juega con las descripciones y el humor en los diálogos para criticar la sociedad parisina y las costumbres. En este triángulo amoroso encontramos tres puntos de vista sobre el amor, la amistad y el juego. Tres aristas muy afiladas que consiguen una atmósfera muy intima y señorial.

La prosa de Balzac es culta, directa y utiliza un vocabulario selecto. En esta novela encontramos grandes descripciones sobre el amor y las relaciones sentimentales. Y no están exentas las perlas machistas, que de otro modo no sería un fiel reflejo de la época. Porque una cosa es encontrar mujeres rebeldes y adelantadas a su tiempo, y otra que sepan hacer frente a las obsesiones varoniles.

Muy satisfecha con mi primer acercamiento a Honoré de Balzac. Solamente las primeras páginas se me hicieron cuesta arriba con la introducción a la aristocracia parisina. Enseguida pillé el ritmo a esta sátira entre amigos y amantes donde se enfrentan la fidelidad y el deseo. La batalla está servida, no dejen de leer este retrato de la sociedad francesa que Balzac ameniza con toques musicales, cirquenses y literarios que contrasta con continuas menciones a la Divina Comedia de Dante Alighieri.








domingo, 9 de febrero de 2020

Antología poética. Sylvia Plath

ANTOLOGÍA POÉTICA
SYLVIA PLATH
TRADUCCIÓN: RAQUEL LANSEROS
NAVONA EDITORIAL
175 PÁGINAS



Los Ineludibles de Navona van consolidándose como una selección de joyas de la literatura que todo el mundo debería conocer. Y por supuesto leer, además de coleccionar las bonitas ediciones en tela de colores. Buenas obras hay en todos los géneros y por ello apuestan por la variedad sin olvidarse de la poesía ni del ensayo. De la realidad a la ficción, de la fantasía a la oscuridad y de la política a la intimidad. Un abanico de colores como es esta "Antología poética" de Sylvia Plath.

En los últimos años suena con fuerza el nombre de Plath, las editoriales recuperan sus letras reeditando poemas y novelas para que su figura no quede en el olvido. Tanto el silencio como el olvido no son buenos aliados, por ello, lo esencial es la visibilidad y el reconocimiento. Y a esta autora el éxito le llegó tras su muerte, aunque en vida publicó un poemario y su conocida novela, " La campana de cristal".

Sylvia Plath se quitó la vida, a los 30 años, metiendo la cabeza en el horno e inhalando el monóxido de carbono. Ese final cruel y a una edad tan temprana es indicio de la tormentosa vida de esta chica. Las desgracias familiares la marcaron y desde adolescente vivía bajo la sombra invisible de la depresión, anteriormente ya intentó suicidarse, y padecía trastornos bipolares. Lo que pensaba su cabecita enferma lo escribía con una lucidez inusual, siendo capaz de brillar en cada poema a pesar de compartir versos tristes.

Esta antología publicada por Navona es una recopilación realizada por Ted Hughes. Si alguien conocía bien a Sylvia Plath era su marido, quién seleccionó los poemas y los ordenó en orden cronológico. Así la lectura avanza al ritmo del deterioro mental que nos priva de seguir disfrutando de esta autora y de su visión feminista. 

Una edición bilingüe compuesta por cuarenta y cinco poemas traducidos por Raquel Lanseros. Un trabajo complicado, el mantener la esencia original de cada poema, para que llegue al lector con la misma naturalidad y entereza con la que fue escrito. Cada verso tiene muchos matices arraigados al idioma madre y al momento personal en que se escribió, por ello es un gran reto desnudar a Plath y ofrecernos una visión tan fiel.

El primer poema, La señorita Drake se dispone a cenar, es como un espejo donde vemos reflejada a una chica enferma desde un hospital. Una imagen muy significativa de la soledad que marcan estos versos, de la flor marchita de su juventud, de su helada mente y corazón roto siguiendo la estela de Virginia Woolf.

Las colinas se adentran en la blancura.
La gente o las estrellas
Me miran con tristeza, las decepciono.

Los años de vida de Plath fueron un camino  serpenteante, dónde la propia autora tiene plena conciencia de que no actúa como se espera de ella. Sus ideas no comulgan con una sociedad machista y a raíz de su enfermedad decide desaparecer, al no tener las fuerzas necesarias para seguir luchando contra lo imposible. Y no duda en pedir disculpas por cada paso dado en el pasado y por las fatídicas decisiones tomadas. Pasos que la convierten en una escritora y poeta universal.

Cada verso cruje como la madera carcomida, duele como un arañazo y corta la respiración. Y a pesar de ello,  hay magia en las palabras que impregnan cada poema de una belleza  extraordinaria. Un poemario que requiere un momento vital dulce para no hundir al lector en la depresión de estas estrofas.



jueves, 2 de enero de 2020

Mejores lecturas del 2019

Lo primero quiero desearos un feliz año 2020 a todos. Ayer pusimos el marcador a cero, y la verdad que arranco con ganas este nuevo periodo. Después de dos años con el blog bajo mínimos, parece que recuperé la ilusión perdida por motivos externos, e intentaré darle vida nuevamente a este rinconcito que tantos momentos maravillosos me ha regalado.

Para comenzar esta nueva andadura comparto mis mejores lecturas del 2019. En total leí 81 libros, de los cuales estos 10 son los que dejan una huella bien marcada:


- El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes. Tatiana Tîbuleac.
- Ana no. Agustín Gómez Arcos.
- Del sol llegaron sombras. Sara Mañero.
- Recuerdos del futuro. Siri Hustvedt.
- La juguetería mágica. Angela Carter.
- El ángel del olvido. Maja Haderlap.
- Mejor la ausencia. Edurne Portela.
- Nada se opone a la noche. Delphine de Vigan.
- La colina del almendro. Mayte Esteban.
- La perra. Pilar Quintana.


Que este año os regale grandes momentos y lecturas. Besos.

viernes, 13 de septiembre de 2019

Cuando acabe el invierno. Mary Ann Clark

CUANDO ACABE EL INVIERNO
MARY ANN CLARK BREMER
TRADUCCIÓN: HUGO BACHELLI
EDITORIAL PERIFÉRICA
 80 PÁGINAS


Cuando abramos estas páginas habremos llegado a un punto de la vida de su protagonista en que todo es pérdida: la muerte de su familia durante la Segunda Guerra Mundial, la muerte de su joven marido en la guerra por la creación del estado de Israel.
Sólo una promesa hecha a sí misma, cifrada en la palabra «reconstrucción», podrá ayudarla a renacer. Con la ayuda de sus libros más queridos (entre los que se encuentran en primer lugar los de Virginia Woolf, con la que «dialoga» casi a diario) y con la presencia nueva de hombres y mujeres con los que ha de aprender a vivir de manera distinta.
Es ésta una novela en primera persona sobre la condición de la mujer a mediados del siglo XX, sobre sus luchas, sobre la superación de tantos tópicos como obstáculos. Una novela que combina verdad y literatura de un modo único, atendiendo a la importancia de los pequeños detalles (unos guantes, un plato de aceitunas, unas muñecas rusas) con una mirada tan aguda como intensa.

Cada detalle en una novela, desde la portada, el título, la sinopsis, una palabra o una recomendación, es importante a la hora de captar nuestra atención. En este caso lo que llamó mi atención, sin menospreciar el título, fue ver que en la sinopsis menciona a mi admirada Virginia Woolf. Enseguida quise conocer parte de las vivencias noveladas de Mary Ann Clark, sin importar el comenzar por el segundo tomo. La primera parte es "Una biblioteca de verano" y confío leerla en los próximos días, porque cada volumen es el acompañante ideal para leer tomando una cerveza bien fría. Son lecturas breves en extensión y contundentes en emociones, que la autora expresa con una prosa muy poética, para dar sentido a su existencia y hacernos marcar frases en cada página. 

Este breve libro comienza cuando la autora tiene que afrontar una nueva vida lejos de lujos y con el corazón triste tras el fallecimiento de su marido en la guerra de Israel. Maldice el día que él quiso unirse al frente y del que nunca regresó. La soledad y el duelo los afronta con la lectura, especialmente con los libros de Virginia Woolf, que son un bálsamo para sus momentos de tristeza.

Mary Ann desea que acabe el invierno, para salir de su oscuridad, y lo hace haciendo gala de su fuerza y de grandes dotes feministas. No permite  que jueguen con ella, ni que la juzguen por ser mujer, sino que deja constancia de su valentía para seguir adelante y olvidarse de viajar de un lugar a otro sin encontrar su sitio.

Más que una novela, Mary Ann Clark, escribe un cuaderno donde junto a frases de Woolf relata sucesos y temores, sin importar los saltos temporales, solamente guiados por ese magnetismo tan especial que es la literatura. El mejor antídoto para sanar sin analgésicos, tan solo analizando el poder de las palabras en la mente para que el cuerpo reaccione a los estímulos captados.

Con la finalización del invierno acaba su sufrimiento y con la luz solar el estado anímico mejora y ella emprende un nuevo vuelo, el definitivo, el de su amor. Durante el invierno se va despojando de las hojas para comenzar una nueva etapa fresca y libre, donde el viento mande lejos la carga innecesaria y arroparse solamente con los buenos recuerdos y darse a conocer a sí misma sin falsedades.

Cuando acabe el invierno es un cuaderno literario, viajero y emocional que recorre la etapa del descubrimiento de una mujer, y en mi caso de una escritora a tener en cuenta. Cada vez me siento más cómoda con este tipo de autoficción novelada, que además de un juego, es una manera de narrar situaciones familiares y compartir sentimientos entre amigos. Porque el lector es un amigo que escucha confidencias y disfruta de seguir al lado de esas páginas.

Una pequeña obra bella y llena de luz que es un canto de vida y amor a los libros, la amistad de la gran literatura. ¿Qué hay más bonito que encontrar en los libros la puerta de salida de las tinieblas?



jueves, 1 de agosto de 2019

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes. Tatiana Tîbuleac

EL AÑO EN QUE MI MADRE TUVO LOS OJOS VERDES
TATIANA TÎBULEAC
TRADUCCIÓN: MARIAN OCHOA DE ERIBE
IMPEDIMENTA
256 PÁGINAS


SINOPSIS
 
Alesky aún recuerda el último verano que pasó con su madre. Han transcurrido muchos años desde entonces, pero, cuando su psiquiatra le recomienda revivir esa época como posible remedio al bloqueo artístico que está sufriendo como pintor, Alesky no tarda en sumergirse en su memoria y vuelve a verse sacudido por las emociones que lo asediaron cuando llegaron a aquel pueblecito vacacional francés: el rencor, la tristeza, la rabia. ¿Cómo superar la desaparición de su hermana? ¿Cómo perdonar a la madre que lo rechazó? ¿Cómo enfrentarse a la enfermedad que la está consumiendo? Este es el relato de un verano de reconciliación, de tres meses en los que madre e hijo por fin bajan las armas, espoleados por la llegada de lo inevitable y por la necesidad de hacer las paces entre sí y consigo mismos.


El verano, la estación de las ansiadas vacaciones, de los recuerdos de infancia y del primer amor, parece ser la época que amansa a las fieras. Y es que la relación madre e hijo, que en un principio, es el amor más verdadero, el idílico, a veces se convierte en odio y distancia. Aunque Tîbuleac  sabe como domar a los protagonistas en esta novela tan intensa.
 
La historia comienza con unas primeras páginas durísimas, con la actitud salvaje por parte de Aleksy, que más que un hijo parece un animal. Odia a su madre, la insulta y la maltrata, al ser un joven con problemas psicológicos al que la medicación exalta más. La pérdida de su hermana hizo que la relación con su madre fuese nula, ella marcada por el duelo dejó de lado a su hijo y este tuvo que aprender a sobrevivir en solitario. Porque su padre, alcohólico, los abandonó y les dejó sin nada,mientras el emprendía una nueva vida.
 
"Aquella mañana en que la odiaba más que nunca, mi madre cumplió treinta y nueve años. Era bajita y gorda, tonta y fea. Era la madre más inútil que haya existido jamás. Yo la miraba desde la ventana mientras ella esperaba junto a la puerta de la escuela como una pordiosera. La habría matado con medio pensamiento. Junto a mí, silenciosos y asustados, desfilaban los padres. Un triste hatajo de perlas falsas y corbatas baratas, venido a recoger a sus hijos defectuosos, escondidos de los ojos de la gente. Al menos ellos se habían tomado la molestia de subir. A mi madre yo le importaba un pimiento, al igual que el hecho de que hubiera conseguido terminar unos estudios."
 
En los últimos tiempos aparecen voces narrativas jóvenes que llegan pisando fuerte, a pesar de narrar historias crueles lo hacen con un toque natural que atrapa al lector. En esta novela, el punto fuerte es la narración en primera persona, donde el hijo relata en forma de diario su último verano junto a su madre, a modo de terapia para recuperar la inspiración para seguir pintando obras de arte. Esta primera persona nos es lejana y aberrante, aunque página a página la conocemos mejor y nos regala momentos entrañables.
 
Ese famoso verano en que su madre se encuentra en una fase terminal del cáncer, no quiere tratarse y prefiere disfrutar de los últimos días al máximo los dos juntos, dónde por primera y última vez crearan un vínculo inexistente. Los dos descubren al otro y cada uno a su manera navegan en el mar de esos ojos verdes. Unos ojos que nunca brillaron tanto como ese verano y que Alesky, el protagonista, nunca olvidará.

Tîbuleac crea una novela con dos temas muy potentes y conflictivos. Por un lado las relaciones materno filiales y por otra el tema de la muerte. Aunque sabemos que tarde o temprano nuestra flor se marchita y que con los años le caen los pétalos, nunca lo aceptamos y menos cuando un ser querido decide no aceptar un tratamiento y evita  permanecer en esta árida tierra. Porque la autora nos envuelve en un campo de sequía emocional y amoroso, lo que fomenta la aparición de malas hierbas en lugar de hermosas flores.
 
"Mi madre se detuvo de repente y con ella me detuve también yo, y todo lo que estaba predestinado a sucedernos aquel día. Luego me cogió de la mano y me arrastró entre las flores grandes y tristes, que nos miraban con sus cabezas dentadas. Ya no era un hijo, tampoco ella una madre. Éramos un mortal asustado y una hechichera  que arrastraba su presa a otro mundo. Dimos el último paso y el tiempo se cerró tras nosotros como una cremallera invisible".
 
El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes es una novela muy recomendable, una historia dolorosa y tierna que eriza la piel. Un ejercicio de mirar a los ojos de las personas, porque esos ojos muchas veces hablan cuando las palabras enmudecen. Una obra con un título muy bonito que abre el camino que todo corazón necesita para descansar en paz, algo tan difícil como perdonar y pedir perdón.