Desde hace tiempo tenía apuntadísima la novela "Bajo los tilos", de María José Moreno, y al saber que en enero se publicaba en papel decidí esperar y no comprarla en digital. Cuando algo se me mete en la cabeza soy muy cansina y no paro hasta conseguirlo, así que movilicé medio Córdoba para conseguir el libro dedicado y el marcapáginas, jaja. Mi amiga, Pilar, asistió a la presentación y me envió el libro con una bonita dedicatoria. ¡Gracias, preciosa!
SINOPSIS
Elena fallece en el avión que la traslada de Madrid a Nueva York. Su familia no sabía que había emprendido ese viaje. Elena guardaba un gran secreto.
Cuando su hija María recibe la trágica noticia, se ve envuelta en una espiral de preguntas sin respuesta. ¿Qué hacía su madre en ese avión?, ¿por qué iba a Nueva York?, ¿por qué no se lo había contado a nadie?... Preguntas que la sumen en una tenaz búsqueda en el pasado de su madre hasta conocer sus más íntimos, oscuros y dolorosos secretos.
Una novela de sentimientos encontrados, dolor, angustia, felicidad, esperanza, reconciliación...Una novela de intriga, una novela real, posible. ¿Qué sabemos en realidad de nuestros padres? Solo lo que nos cuentan.
¿La habéis leído? Yo esta semana o la próxima la devoro, necesito descubrir esos secretos.
Si el jueves, 27 de febrero, estáis cerca de Málaga no perdáis la oportunidad de asistir a la presentación de la novela en la Librería Luces. María José es muy maja, será una velada fantástica.
Cuando goza de lo que para muchas personas sería una situación privilegiada (buen estatus económico y social, hijos mayores e independientes), Jimena, se siente más sola que nunca.
Su vida ha pasado como un destello de luz ante sus ojos, sin darle tiempo a vivir, a sentir o a ser la persona que en realidad es. Es entonces cuando toma consciencia de que es una desconocida para los suyos, que ha pasado lo mejor de su vida viviendo la vida de los que amaba, sin vivir la suya propia.
La infidelidad de su marido, la pérdida de una de sus amigas y la "marcha" de su amante, la llevaran a replantearse muchos valores e ideales y retomar las riendas de su presente.
Esta es una de esas novelas que de antemano ya sabía que disfrutaría de su lectura, que no me dejaría indiferente y que me tocaría la fibra sensible. No soy adivina pero por algunas reseñas, por ese título tan sugerente y por la recomendación de algunos amigos era imposible errar. Mis amigos M.A.P. me la recomendaron varias veces, incluso intentando obligarme a leerla como si de una lectura conjunta tratase. Me conocen demasiado bien y siendo una novela epistolar dónde los sentimientos y emociones son el ingrediente principal debía leerla y disfrutarla. Precisamente porque no me conformaba con leerla, mi corazón y mi mente cerraron sus puertas para abrirlas en el momento oportuno dispuestos a acoger a Jimena en sus entrañas y escucharla sin interrupciones. Un libro es como el buen vino que hay que dejar reposar, esa fruta de temporada que solo por el olor y el gusto saben a gloria, y para que nos deleiten con momentos inolvidables hay que disfrutar de cada cosa en su debido momento.
Jimena es una mujer casada y madre de dos hijos mayores. Su vida no tiene sentido ya que solo es la madre de unos hijos y la esposa de su marido. Un marido que vive en la oficina y que cuando anda por casa es como un desconocido. No hay nada más triste que tenerlo todo y sentirse sola y vacía. Jimena quiere ser feliz y necesita alejarse de todo y encontrarse a ella misma. Su decisión es viajar lejos para llenar su interior de paz y armonía.
Jimena emprende un viaje a Egipto y a la vez escribe una carta a su madre, Felipa, para despojarse de todo el dolor acumulado en su vida y reprocharle la poca atención que siempre le prestó. La madre nunca tuvo tiempo para dedicarle y al intentar hablar siempre recibía la misma respuesta: "La fuerza se te va por la boca. Hablas demasiado. Como no rectifiques tu forma de ser, tendrás muchos problemas". Y efectivamente tuvo muchos problemas ya que nunca nadie le dejó hablar. Su madre entre otras personas nunca la escucharon y para ello le escribe una carta. Una forma personal y directa para que la escuche y sienta en sus carnes todo lo que ella vivió desde pequeña.
Siento debilidad por las cartas ya que son muy personales y una bonita forma de vaciarnos y dejar al alcance de unos pocos todo lo que guardamos en ese rincón del alma. Más intimista no puede ser la novela y Jimena consigue emocionarnos y dejarnos con un nudo en el estómago. Es una carta escrita con su sangre y que consigue que nuestro corazón bombee a un ritmo cardiaco por cada sacudida que recibimos con cada una de sus palabras. Jimena es una mujer como cualquiera de nosotras, una mujer que necesita vivir y sobretodo sentir la esencia de las pequeñas cosas: el calor de un beso y un abrazo, que la traten como una mujer y no como un objeto, que la escuchen...Detalles como estos que son gratuitos y llegan alma en muchos casos cuesta el darlos y son el mejor regalo para cualquier persona. Una simple sonrisa, palabra o beso permanece mucho más en nosotros que cualquier regalo valioso.
La carta la escribe Jimena desde Egipto pero la ambientación no es lo importante de la narración. Lo importante son los sentimientos que llevan las palabras y las emociones que invaden nuestro cuerpo. Jimena pasea por El Cairo sola, protegida por el paraguas rojo que le regaló su amiga Sheela y por el cariño de su amiga Remedios.
Impecable la prosa de Antonia, sencilla, directa y poética. Sus palabras bailan al son del bolero "En un rincón del alma" de Alberto Cortez, de Pablo Milanés y de Silvio Rodríguez. Y guiñando un ojo a grandes obras como: "El Quijote", "Cien años de soledad", "El rodaballo" y "Así habló Zaratustra". Antonia consigue que empaticemos totalmente con Jimena y se convierta en esa amiga que nos cuenta su vida y nos toca el corazón.
Una novela que os recomiendo a todos. Siento no ser capaz de expresar todo lo que me ha aportado. Unos días después de terminarla todavía siento un nudo en la garganta que me impide sacarlo a la luz, pero no importa, lo dejaré en ese rincón del alma para seguir escuchando a Jimena. Con esta historia reí, sufrí, sentí rabia, lloré... Cada lector sentirá infinitas emociones porque esa carta es un grito de amor, amistad, superación, libertad y vida.